¿Diente nuevo saliendo por detrás del diente de leche?

La primera visita al odontopediatra: mucho antes de que exista un problema

La salud bucal de un niño comienza antes de que aparezca su primer diente.

Idealmente, la primera visita al odontopediatra puede realizarse durante la gestación. Es una oportunidad para orientar a los futuros padres sobre lactancia, alimentación, higiene oral y los cuidados que ayudarán a establecer desde el inicio una buena salud bucal para su bebé.

Si esto no fue posible, la recomendación es sencilla: la primera visita debe realizarse al aparecer el primer diente y no después del primer cumpleaños.

¿Por qué esperar a que exista un problema?

La odontopediatría no consiste únicamente en tratar caries. También significa acompañar el crecimiento, observar la erupción de los dientes, identificar factores de riesgo y enseñar a los padres cómo prevenir antes de tener que tratar.

Además, comenzar temprano permite algo que considero fundamental: construir una relación positiva entre el niño y su odontopediatra.

Cuando un pequeño llega por primera vez al consultorio a los 5, 6 o 7 años porque necesita una extracción, una restauración o algún otro procedimiento, puede enfrentarse a una experiencia completamente nueva y difícil.

En cambio, un niño que ha tenido visitas previas, sencillas y agradables, ya conoce el consultorio, al odontopediatra y la dinámica de una consulta. Ha tenido tiempo para desarrollar confianza.

Por eso, cuando hablamos de prevención, no hablamos solamente de prevenir enfermedades.

También prevenimos experiencias negativas.

Acompañar la salud bucal desde la gestación o desde la aparición del primer diente es una inversión en salud, bienestar y confianza para toda la vida.

La mejor primera visita al odontopediatra es aquella que ocurre antes de que exista un problema.

Dra. Karina Villatoro

Odontopediatra | Especialista en atención de bebés y gestantes

Más de 25 años de experiencia | Guatemala

https://doi.org/10.1177/00220345620410031301